Caso 5 de estrategia de marca:

El corte inglés: Buena marca, mal nombre

Derivado de una falta de reconocimiento, de unas connotaciones negativas o neutras asociadas con el nombre, de un no previsto cambio o ampliación del negocio, producto, o servicio, muchas veces nos vemos obligados a cambiar el mismo.

Consecuencia: Cambiar una marca en la que hemos invertido mucho dinero, lo que implica, además de la doble inversión, una imagen negativa hacia nuestros clientes.

Si tuviera que nacer hoy, El Corte Inglés fracasaría por el nombre; largo, sonoridad y pregnancia deficientes y que no hace referencia, ni al posicionamiento de marca, ni a la dimensión de su actividad.

La esencia de la marca, el prestigio avalado por su histórico buen servicio y sobre todo por su promesa “Si no queda satisfecho le devolvemos su dinero”, superan los aspectos negativos de una marca que nació en un entorno menos competitivo que el actual. Si El Corte Inglés apareciese ahora, con la misma estrategia de negocio y con la misma propuesta de marca, probablemente fracasaría por el branding.