Caso 1 de estrategia de marca:
Debilidad que no nos deja ver nuestra fortaleza.

En ocasiones nuestra propia debilidad cuando nos comparamos de manera frontal con nuestros competidotes, no nos deja ver oportunidades de diferenciación. A veces, podemos convertir nuestras debilidades en fortalezas. Si no lo conseguimos, además dejaremos en evidencia a nuestros competidores.

Una operadora de telefonía móvil tenía dificultades para ofrecer lo servicios de tarjeta prepago (sólo disponía de la opción contrato). Su competidor avanzaba logrando obtener una buena base de clientes a través de la nueva categoría de servicio.

El mercado (inmaduro en aquel momento) justificaba la compra y utilización de un móvil “prácticamente sólo en situaciones de urgencia”

La recomendación: lanzar la Tarjeta Continua, “la tarjeta que no se cortaba” (una modalidad de contrato menos comprometida). Se ponía de manifiesto la posibilidad de quedarse sin crédito en los momentos más inoportunos (los urgentes). La tarjeta fue un éxito.