PP y PSOE tienen un problema de marca

Marcas políticasSi entendemos que una marca fuerte lo es en la medida que hay un qué y un porqué…

… Si entendemos que una marca fuerte debe mostrar su propuesta diferente relevante y creíble

… Si entendemos que para que sea realmente fuerte, debe ser coherente en todas sus actuaciones, también desde el nombre y la identidad visual…

… Comprobamos como los grandes partidos políticos en España (PSOE y PP), adolecen de la mayoría de los anteriores aspectos mencionados. tienen un problema de marca. Dichos partidos tienen varios problemas:

1- Problemas para explicar el qué y el porqué.

La razón de ser de cualquier partido político es el de representar la voluntad popular. Por contra, la mayoría de la población, considera que lo primero que hacen los partidos es primero representarse a si mismos, luego a aquellos que han financiado su campaña y en tercer y último lugar, al pueblo. No estaba la mayoría del pueblo español de acuerdo con la participación de España en una guerra no amparada por la ONU.

Tampoco en un rescate prácticamente sin condiciones a los bancos, en buena parte causantes de la actual crisis. No parece que la voluntad popular esté en línea con dejar en la calle y con una deuda millonaria, a aquellos que no han podido pagar su hipoteca. Viviendas tasadas al alza por unas empresas que dependen a su vez de unos bancos que, interesados en la operación, ponían todo tipo de facilidades.

No está de acuerdo la voluntad popular en que un pederasta salga de prisión tras obtener beneficios penitenciarios de reducción de días de encarcelamiento al amparo de la legislación. Como si ya no hubiese peligro tras cumplir la mitad de la pena. Más de 1 millón de firmas para que estos individuos cumplan la cadena perpetua, salvo rehabilitación demostrable, son olvidados en los sótanos de algún lugar del congreso.

Podría extenderme con diversos temas, pero la idea es que si la voluntad popular va por un lado y los políticos por otro, en lugar de representantes, lo que tenemos son gobernantes.

Por tanto, el qué y el porqué, no son creíbles.

2- Problemas para encontrar una propuesta diferente relevante

Existen diferencias entre los dos grandes partidos políticos. Diferencias que tienen que ver con las formas y con algunas políticas sociales. No existen grandes diferencias en lo más importante, las políticas económicas. Bien sea porque están financiados, bien sea porque están presionados por esas mismas élites económicas, lo cierto es que no parece que sean ellos los que deciden la política económica del país. Al contrario, desde hace un tiempo, uno tiene la sensación de que hay un control desde fuera de España. Deberían permitirnos votar a los candidatos políticos en Alemania, ya que son ellos, o mejor dicho, sus banqueros, los que determinan la política económica de la eurozona. Por supuesto vía Bruselas.

Sea como fuere, uno entiende que la horquilla de posibilidad de cambio, debería ser muy diferente a la que realmente nos proponen. Al no percibirse grandes diferencias, no hay capacidad de renovación de la ilusión, esa motivación siempre necesaria cuando eliges una marca.

3- Problema a nivel de nombre

Este es un problema específico del Partido Socialista Obrero Español. El socialismo propugna el control por parte de la sociedad, de los medios de producción y comunicación para lograr la igualdad social y económica de todas las personas. ¿Que tiene el PSOE de socialista?. ¿Que tiene el PSOE de obrero?. Por un lado, los medios de producción no están controlados, al menos por el gobierno. Los de comunicación sí, pero no todos. Y desde luego, no están al servicio de la clase obrera. Por otro lado, la terminología obrero implica un reconocimiento de clase. Si hay una clase obrera, implica que hay otra que controla a la obrera. Hay, de alguna manera e implícitamente un reconocimiento de clase superior.

4- Problemas de coherencia y credibilidad de marca.

Lo que dicen que van a hacer las marcas políticas, no concuerda con lo que luego hacen. Sistemáticamente se incumplen los programas políticos. ¿Será porque nadie los lee?. El caso es que la mentira es algo con lo que los votantes ya cuentan. La coherencia desde el qué y el porqué es importante. Pero también lo es la política concreta. Me explico: Los socialistas están por un lado enarbolando la bandera de la igualdad y, a la vez, alentando la diferencia nacionalista. ¿No es un tanto contradictorio?. El partido popular realiza propuestas de programa acorde con su ideología, que luego cambia por razones electorales. Si en realidad se debiese a la voluntad  de respetar al pueblo, la corrección sería aplaudida. Pero en realidad se hace para no perder votos, por lo que es rechazada por sus propios votantes.

Todo ello genera problemas de desafección. Problema de marcaporque en términos de marca, no hay experiencia positiva, no hay engagement por parte del cliente actual. Tampoco por parte del potencial. No se generan vínculos fuertes con los votantes. No es de extrañar que los ciudadanos opten por nuevas marcas. “Si los socialistas no son capaces de implementar políticas de izquierdas de verdad, tengo a Podemos”. “Si el PP no defiende correctamente la unidad de España, tengo a UPyD o Ciudadanos, que parece más firme en esa causa”. Diferencia, relevancia, coherencia, credibilidad, son aspectos fundamentales para construir una marca fuerte. No es un problema exclusivo de PP y PSOE, pero lo que está claro es que los dos grandes partidos en España, hoy por hoy, son marcas débiles.

¿Cuánto tiempo podrán vivir de su pasado?.

Miguel Yáñez

http://www.primeroestrategia.com

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