La importancia del punto de información turística

información turísticaComo casi todos los veranos, uno se desplaza a algún destino turístico en busca de nuevos paisajes, cosas para hacer o ver, sensaciones, etc. Esta vez nos decantamos por el norte de Huesca. En el punto de información turística fuimos a ver qué sitios, pueblos, rutas, actividades podríamos realizar en los alrededores de un pueblo donde estábamos alojados.

La persona que nos atendió, en ningún momento nos preguntó cosas que a mi me parecen básicas para poder hacer una buena recomendación. ¿Cuánto tiempo vais a estar aquí?, ¿qué conocéis ya?, ¿cuáles son vuestras preferencias turísticas?. Vaya por delante que yo iba con mi hijo de 7 años y que en realidad  ya conocíamos un poco la zona. La persona que nos atendió “regurgitó” directamente un discurso que se sabía de memoria. Intentó  juntar a dos jóvenes adolescentes con nosotros para no tener que repetir la información, como si las preferencias de unos y otros fueran las mismas.

Fue tan evidente la falta de conocimiento e idea y las ganas de acabar, que sus palabras se atropellaban debido a la rapidez.  Con ironía, cuando acabó el monólogo, le comenté a mi hijo: “te has enterado de algo Hugo?. El dijo que si, por educación. Yo entonces le dije, “vale pues luego me lo explicas”. Entonces se acercó mi oído y me dijo que no se había enterado de nada.

Para colmo de despropósito,  los folletos que allí se encontraban eran protegidos  cual tesoros. Ella decidía los que podíamos y no podíamos llevarnos y la mayoría eran solamente para mirar, según ella. ¿Quien elige a esas personas?.

Claramente ella nunca había realizado ni barrancos ni rafting ni excursiones largas  de montaña, ni ninguna actividad que implicase cierto riesgo o esfuerzo. Carecía por tanto de criterio comparativo y eso, era justo lo que tratábamos de averiguar, elegir entre la variedad de oferta. Yo no tengo por costumbre contratar esos servicios con agencias de deporte aventura y, como mucho, alquilo el material especializado. Por ello, las referencias que podían darme, tampoco me servían. La señora que nos atendió, me hizo perder el tiempo, me desinformó. Y el tiempo en vacaciones, sobre todo cuando llegas con el estrés acumulado, es oro. Uno tiene ganas de hacer, ver, sentir.

Cuando salimos del punto de desinformación turística le expliqué a mi hijo porqué esa señora había realizado mal su trabajo. La profesionalidad en la atención en un punto de información turística no solo es vital como una de las primeras experiencias que tiene el turista que entra en contacto con el destino, también, si se realiza adecuadamente, puede suponer la diferencia entre un viaje memorable o un viaje más.

 

Miguel Yáñez www.primeroestrategia.com

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